Los bomberos de Nueva Caledonia están en alerta ante varios incendios, uno de ellos en Pouembout, controlado pero aún vigilado. Este fuego ha devastado 26 hectáreas de matorral, amenazando viviendas. Las condiciones secas y los vientos fuertes complican la situación. Además, un incendio más grande en Bélep ha llevado a la activación del plan Orsec de incendios forestales de nivel 2 para hacer frente a la crisis.