Una prueba realizada por una humorista ha puesto de manifiesto los posibles sesgos racistas de las inteligencias artificiales. Al interrogar a varias IA sobre la frase « estoy sola con un hombre [origen] », se observaron respuestas variadas. Si bien algunos orígenes ultramarinos no suscitaron alerta, la mención del color de piel provocó reacciones alarmistas. Este hallazgo plantea preguntas sobre la reproducción de estereotipos en los modelos de lenguaje.