Una treintena de manifestantes se reunieron en Mamoudzou para exigir una mejor indexación de los salarios frente al alto costo de la vida. La intervención de las fuerzas del orden generó tensiones, con la detención de Rivo Rakotondravelo, secretario de la FSU. Los sindicatos CGT y Force Ouvrière condenan esta acción y exigen explicaciones, afirmando que el derecho a manifestarse es fundamental.