Sébastien Lecornu, durante su visita a Mayotte, anunció una militarización aumentada de la lucha contra la inmigración clandestina. Acompañado de ministros, mencionó el uso de drones y de barcos interceptores para vigilar los accesos marítimos. Al mismo tiempo, el gobierno se compromete a mejorar la reconstrucción de la isla, mientras enfrenta las críticas de los electos y de los manifestantes sobre la lentitud de los avances.