Tras un asesinato ocurrido a finales de agosto, el alcalde de Lamentin anunció medidas para combatir la violencia. Entre ellas, el aumento de cámaras de vigilancia, el cierre de tiendas no conformes y el despliegue de mediadores. Las autoridades locales y la policía nacional se movilizan para encontrar soluciones ante una creciente inseguridad que afecta especialmente a los jóvenes. Se está llevando a cabo una investigación para esclarecer las circunstancias de esta tragedia.