Los propietarios de la gran distribución en Guadeloupe alertan sobre la amenaza de eliminación de alrededor de 300 puestos debido a una reorganización de los horarios de apertura de los comercios de alimentación. Esta situación se deriva de la aplicación estricta de un decreto prefectural de 1966, que impone un cierre de 24 horas entre domingo y lunes. Los sindicatos denuncian estas amenazas y afirman que se trata de un intento de cuestionar este decreto.