La comuna de Saint-Pierre, situada en la isla homónima, es el principal polo urbano del archipiélago de Saint-Pierre y Miquelon. Su historia, marcada por rivalidades franco-británicas y el auge de la pesca de bacalao, ha moldeado su identidad. Hoy en día, Saint-Pierre es un centro político, económico y cultural, con una población concentrada en torno a sus actividades marítimas, que atestiguan un pasado rico y complejo.