La sequía persistente en Guadeloupe amenaza gravemente la próxima cosecha de caña de azúcar. Las condiciones climáticas extremas, marcadas por la falta de lluvia y altas temperaturas, retrasan la plantación de los jóvenes plantones. Los agricultores están preocupados por una cosecha de 2027 ya comprometida, tras una difícil temporada 2026. Los expertos subrayan la necesidad de adaptar las prácticas agrícolas ante estos desafíos crecientes.