Los allegados de Claude Jean-Pierre, apodado "Klodo", se reunieron en Deshaies y en París para celebrar la imputación de dos gendarmes por homicidio involuntario. Esta decisión es percibida como una primera victoria tras casi cinco años de lucha. La familia sigue movilizada para obtener un juicio y una condena, subrayando la importancia de la presión pública y del apoyo colectivo en su lucha por la justicia.