El consumo de carne ha aumentado considerablemente, alcanzando un promedio de 85 kg por año por persona. Esta tendencia plantea preocupaciones medioambientales, especialmente debido a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la ganadería. Ante estos desafíos, están surgiendo alternativas alimentarias, y algunos ganaderos proponen prácticas sostenibles. Un programa explora estas cuestiones y ofrece consejos para una alimentación equilibrada.