En Francia, la adopción de la inteligencia artificial por parte de las empresas sigue siendo limitada, con solo el 18 % de ellas integrándola. Esta cifra es ligeramente inferior a la media europea, que se sitúa en el 20 %. Esta situación plantea preguntas sobre los obstáculos a la innovación y a la transformación digital en el país. Las empresas deben reflexionar sobre las formas de acelerar esta transición tecnológica.