El Primer Ministro Sébastien Lecornu ha respondido a la ira social anunciando medidas para reducir los precios de los combustibles. Ha previsto liberar reservas estratégicas de gasóleo para aliviar la presión sobre los precios. En cuanto a los estudiantes, ha jugado la carta de la calma sin revelar medidas concretas, lo que suscita críticas. Las tensiones persisten mientras continúan las movilizaciones en los establecimientos escolares.