El futbolista Malo Gusto, de 23 años, regresa a sus raíces en Martinica a través de un conmovedor video de casi 13 minutos. Habla de su apego a la isla y de sus intercambios con la juventud local, mientras destaca la belleza de su territorio. Este regreso a las raíces, tras una participación en la Copa del Mundo, es la ocasión para él de transmitir un mensaje de aliento a los jóvenes futbolistas.