Los retrasos en la implementación del Plan Eau Dom generan preocupaciones en las Antillas y en Guayana. Los actores involucrados tienen dificultades para encontrar un consenso ante la urgencia de la situación. Este estancamiento plantea preguntas sobre el futuro de la gestión del agua en estos territorios, mientras que los desafíos ambientales y sociales se vuelven cada vez más apremiantes.