El primer ministro canadiense Mark Carney promovió a Canadá durante una cumbre de inversión en Toronto, buscando atraer capital extranjero a pesar de las crecientes tensiones comerciales con Estados Unidos. Anunció medidas para estimular la inversión, especialmente en los sectores de minerales críticos y energía limpia. Carney también mencionó la apertura de los aeropuertos canadienses a la inversión privada y subrayó la necesidad de diversificar la economía canadiense.