El príncipe Harry, acompañado de su esposa Meghan y sus dos hijos, llegó el miércoles a Gran Bretaña. Este regreso se produce tras el anuncio de su reubicación desde Estados Unidos. La pareja, que dejó el país y sus funciones reales hace seis años para establecerse en California, aterrizó en un jet privado en el aeropuerto de Birmingham, según varios medios.