La dirección de Black River High School se moviliza para apoyar a las familias en dificultad tras el paso del huracán Melissa. El director, Christopher Romans, destaca las preocupaciones sobre la asistencia de los estudiantes, que a menudo han tenido que alternar entre estudios y trabajo. Las reparaciones avanzan gracias a diversos apoyos, pero persisten desafíos, incluyendo infraestructuras incompletas y problemas de transporte. La escuela prevé acoger a 1 450 estudiantes en el próximo curso.