Fiyi ha declarado una crisis nacional relacionada con el VIH, con un aumento alarmante de nuevas infecciones. En 2025, el país registró más de 2 000 casos, una cifra 16 veces superior a la de 2019. El gobierno está implementando un plan de acción integral, que incluye acceso gratuito a pruebas y tratamientos. Las transmisiones se producen principalmente por vía sexual y por el uso de drogas inyectables, exacerbadas por la circulación de drogas en la región.