Se perfila una guerra de pandillas en Half-Way Tree, en Kingston, donde los clanes Park Lane y Ambrook Lane se enfrentan por el control de las extorsiones. Estos grupos, que imponen tarifas a las empresas y a los transportistas, han visto sus territorios amenazados por incursiones recíprocas. Aunque la situación es tensa, muchos habitantes siguen ignorantes de los problemas. La policía vigila activamente el sector y ya ha realizado detenciones.