A pesar de la expulsión de Phil Foden en la primera mitad, el Manchester City logró imponerse 1-0 ante el Manchester United. Erling Haaland anotó el gol decisivo, que fue validado tras una controvertida verificación del VAR. Los Red Devils no supieron aprovechar su superioridad numérica, dejando que el City continuara su camino perfecto bajo la dirección de Enzo Maresca.