El regreso a clases en Haití se desarrolla en un clima de inseguridad, donde los niños deben atravesar zonas controladas por pandillas para llegar a la escuela. La violencia interrumpe la educación y crea condiciones de vida difíciles para muchas familias. A pesar de estos desafíos, la escuela sigue siendo un espacio de esperanza para los niños, permitiéndoles reunirse y soñar con un futuro mejor. UNICEF está realizando esfuerzos para apoyar a los estudiantes y maestros en este contexto precario.