En 2023, cerca de 1,7 millones de muertes fueron atribuidas a la exposición al humo de segunda mano, afectando a más de 2,7 mil millones de personas, incluyendo 767 millones de niños. Un estudio destaca que esta exposición es un riesgo sanitario importante, sin nivel de seguridad. A pesar de la disminución del tabaquismo, la población expuesta se mantiene estable, con un llamado a medidas gubernamentales más estrictas para proteger a los más vulnerables.