La Primera Ministra de Trinidad y Tobago advirtió a los ciudadanos de las zonas ricas que serán tratados como cualquier otro ciudadano en materia de justicia. Denunció la existencia de un sistema judicial de dos velocidades y prometió poner fin a la impunidad de las élites. Mientras el estado de emergencia llega a su fin, anunció medidas severas contra los criminales y mencionó la reactivación de la legislación sobre las zonas de operaciones especiales para combatir la criminalidad.