El acuerdo recientemente firmado entre Venezuela y Estados Unidos permite a Washington tomar el control mayoritario de 65 mil millones de barriles de reservas petroleras. El presidente venezolano ha calificado este acuerdo de "histórico", subrayando su potencial para revitalizar la economía nacional. Las inversiones podrían superar los 100 mil millones de dólares, generando también importantes ingresos fiscales para el Estado.