La Comisión Europea ha presentado una propuesta para extender el derecho de importación hasta 2030. Este impuesto es crucial para la financiación de algunas colectividades francesas de ultramar. Esta iniciativa se enmarca en un conjunto de medidas legislativas destinadas a apoyar las regiones ultraperiféricas, ofreciendo así una mejor visibilidad y estabilidad financiera a estos territorios.