La Comisión Europea ha propuesto prorrogar hasta 2030 el régimen excepcional del derecho de importación, que inicialmente estaba previsto para expirar a finales de 2027. Esta decisión tiene como objetivo ofrecer seguridad jurídica a las empresas locales y apoyar su competitividad. Además, veintidós nuevos productos se beneficiarán de una exención fiscal, mientras que las modificaciones anuales de la lista de productos protegidos serán ahora posibles.