La generación actual expresa un profundo deseo de vivir fuera de las limitaciones impuestas por un sistema que valora la producción en detrimento de la humanidad. Denuncia un mundo donde la dignidad y el bienestar son sacrificados en el altar del consumo. Los jóvenes aspiran a recuperar su esencia, a amar y a existir sin tener que demostrar su utilidad. Quieren ver un cambio radical y cuestionan los valores de un orden establecido que los sofoca.