Estudiantes de secundaria, universitarios, agricultores y emprendedores expresan su descontento ante un sistema obsoleto. El desempleo juvenil, a menudo llevado hacia la violencia y el consumo de drogas, es un síntoma alarmante de esta crisis. Los firmantes hacen un llamado a una respuesta colectiva de las autoridades, subrayando la importancia de elaborar políticas públicas sostenibles y adaptadas a las realidades actuales.