Michael Smith, un estadounidense de 54 años, ha sido condenado a 18 meses de prisión por haber orquestado un fraude masivo en plataformas de streaming. Entre 2017 y 2024, utilizó cuentas automatizadas y canciones generadas por inteligencia artificial para inflar artificialmente las reproducciones de sus canciones. Esta manipulación le permitió desviar más de 8 millones de dólares en regalías.