A partir del martes, se aplicará un impuesto financiero sobre la ropa de moda ultra efímera, con el objetivo de limitar su impacto ambiental. Este impuesto, que podría alcanzar hasta 19,50 euros por pieza para 2030, se enmarca en una ley contra la moda rápida adoptada recientemente. Las empresas afectadas también deberán concienciar a los consumidores sobre los problemas ecológicos relacionados con sus compras.