Se han multiplicado los incidentes violentos en Martinica, afectando tanto a miembros de las fuerzas de gendarmería como a empresas locales. Los gendarmes han sido blanco de disparos, mientras que varios vehículos han sido robados. Ocho empresas también han sido atacadas, lo que ha suscitado crecientes preocupaciones entre la población y las autoridades locales ante esta escalada de la violencia.