Especialistas expresan preocupaciones sobre el consumo prolongado de medicamentos en las personas mayores. Estos tratamientos, a menudo prescritos para el dolor, la ansiedad o los trastornos del sueño, pueden conllevar riesgos importantes para la salud. El abandono de los cuidados expone a estos pacientes a efectos indeseables relacionados con el uso inapropiado de opioides y depresores.