El embalse Carraízo, ubicado en Trujillo Alto, alcanza un umbral alarmante, estando a solo siete centímetros del nivel de control. Esta situación ocurre mientras el gobierno ha lanzado un plan de racionamiento de agua en respuesta a una sequía severa. Las autoridades están monitoreando de cerca la evolución de los niveles de agua, preocupadas por las posibles consecuencias en el suministro de agua.