La situación de financiamiento del Medicaid suscita crecientes preocupaciones, ya que entre 700 000 y 1 millón de personas podrían perder su cobertura de salud bajo el Plan Vital. Las autoridades deben actuar rápidamente para evitar una crisis mayor en el acceso a la atención médica, afectando así a una parte significativa de la población. Las discusiones sobre soluciones sostenibles son esenciales.