El gobierno enfrenta un desafío importante en cuanto al mantenimiento de las infraestructuras públicas. Después de años de negligencia, muchos edificios y equipos, como hospitales, puentes e instalaciones deportivas, requieren reparaciones costosas. La cultura de la inauguración sin seguimiento ha llevado a un ciclo de reconstrucción interminable. Los esfuerzos recientes buscan establecer mecanismos de mantenimiento, pero se necesitan inversiones masivas para evitar futuros abandonos.