El Servicio Nacional de Salud ha anunciado que las tasas de mortalidad materna, neonatal e infantil permanecen bajo control en los hospitales públicos. Esta situación se atribuye a la aplicación de protocolos clínicos y directrices destinadas a mejorar la atención. Aunque se han comunicado cifras recientes, la institución subraya la importancia de una vigilancia continua para reducir los riesgos y prevenir muertes evitables.