Tras una batalla judicial, el Tribunal Constitucional ha derogado la norma que limitaba a dos años la validez de las licencias de conducir para las personas mayores de 75 años. Esta decisión se produce tras una queja de periodistas y ciudadanos, denunciando una discriminación por edad. Los jueces han subrayado la importancia de la igualdad y la dignidad humana, afirmando que los criterios de evaluación de la capacidad de conducción deben prevalecer sobre la edad.