La Fuerza de Supresión de Pandillas ha sido desplegada en Haití para luchar contra la violencia de las pandillas, con un mandato de neutralización y disuasión. Compuesta por 5,500 soldados, tiene como objetivo restaurar la seguridad y fomentar el regreso de los refugiados. El portavoz de la misión destaca la importancia de trabajar con las autoridades locales y mejorar las infraestructuras para estabilizar el país, reconociendo al mismo tiempo los desafíos heredados de misiones anteriores.