Las recientes inundaciones en Santo Domingo han puesto de manifiesto las deficiencias del sistema de drenaje urbano. A pesar de las inversiones significativas en el mantenimiento de los canales y la mejora de los sistemas de alerta, expertos y residentes señalan que persisten problemas estructurales. La ciudad sigue enfrentando altos riesgos de inundación, exacerbados por un urbanismo desordenado y lluvias cada vez más impredecibles.