Madres que han estado en una fundación recientemente cerrada en Haina se movilizan para apoyar al pastor acusado de trata de niños. Ellas dan testimonio de las condiciones de vida dignas y de la ayuda recibida. Los abogados del pastor afirman que no se ha cometido ningún abuso, mientras que las autoridades continúan su investigación. Las madres denuncian la falta de información sobre sus hijos, recientemente retirados del establecimiento.