Los habitantes de Dajabón expresan su descontento ante la animación nocturna de los bares de la calle Capotillo, que perturban su tranquilidad. Las actividades se extienden hasta el amanecer, sin vigilancia de las autoridades. Los residentes también temen por la salud pública, mencionando riesgos de enfermedades. Piden una intervención de las autoridades sanitarias y una verificación de los establecimientos para garantizar el cumplimiento de las normas vigentes.