El administrador Rafael Hernández, apodado "Leñita", ha negado firmemente cualquier implicación en el asesinato de José Frank Valerio, un líder comunitario asesinado en agosto. Afirmó haber mantenido una relación amistosa con Valerio y expresó su deseo de que la investigación se lleve a cabo. Las acusaciones en su contra fueron reavivadas por un sospechoso, quien luego se retractó, declarando haber sido obligado a hacer estas afirmaciones.