La FDA ha aprobado recientemente una prueba de sangre innovadora, desarrollada por Roche y Eli Lilly, que permite detectar signos biológicos de la enfermedad de Alzheimer en personas mayores de 55 años que presentan trastornos cognitivos. Este método, menos invasivo que los exámenes actuales, evalúa la proteína tau fosforilada 217, un biomarcador clave. Aunque prometedor, la prueba debe ser utilizada como complemento de otras evaluaciones médicas para un diagnóstico preciso.