El juez Anselmo Alejandro Bello Ferreras propuso reformar la ley 108-05 sobre el registro inmobiliario para simplificar los procedimientos actualmente dispersos en diversos reglamentos. Durante su evaluación por el Consejo Nacional de la Magistratura, destacó que esta ley, en vigor desde hace más de veinte años, ya no responde a los desafíos contemporáneos del sistema inmobiliario. Abogó por un tratamiento administrativo de los casos sin litigio, reduciendo así la carga de los tribunales.