Santa Lucía ha rechazado cuatro de los diez individuos sugeridos por Estados Unidos para una transferencia en el marco de un acuerdo sobre los nacionales de países terceros. El ministro de Relaciones Exteriores ha indicado que dos de los seis aceptados desean regresar a sus hogares, mientras que los otros prefieren quedarse en la isla. Baptiste ha subrayado que Santa Lucía se reserva el derecho de evaluar y rechazar a las personas propuestas, asegurando al mismo tiempo que estas transferencias son temporales y no comprometen la seguridad nacional.