El ministro de Seguridad Interior ha reaccionado a las recientes amenazas de bombas consideradas como bromas por el comisionado de policía. Ha advertido que los responsables podrían enfrentar severas sanciones. Ha subrayado que la policía y el ministerio no tolerarán tales acciones que crean pánico público y desvían recursos esenciales. Las investigaciones continúan para identificar a los culpables.