Se han invertido más de 10 millones de dólares en dispositivos de vigilancia electrónica obsoletos, sin correas resistentes a cortes. Durante una investigación parlamentaria, el responsable de la Unidad de Vigilancia Electrónica informó de cuatro incidentes de violaciones. Para prevenir futuros problemas, la unidad planea reemplazar estos antiguos dispositivos por equipos de vigilancia más seguros, equipados con pulseras de acero.