Los trabajadores sociales de Antigua y Barbuda enfrentan amenazas crecientes mientras se esfuerzan por proteger a los niños víctimas de abuso. Durante una reunión nacional sobre la protección de la infancia, se reveló que se han reportado 287 casos de abuso este año. Los agentes, agotados y en busca de apoyo psicológico, a veces deben cambiar de vehículo para garantizar la seguridad de los niños. La situación es considerada crítica por las autoridades.