Los conductores de las estaciones de autobús del Oeste y del Este exigen un aumento de tarifas, ya que no han experimentado cambios en más de dos décadas. Los costos de los autobuses y de las piezas han aumentado considerablemente, mientras que los conductores continúan subsidiando las tarifas. También denuncian condiciones de trabajo degradadas y la suspensión de una ayuda al combustible. Las negociaciones con las autoridades no han dado resultados hasta ahora.