Los padres que han perdido hijos piden reformas importantes en el sistema judicial de Antigua y Barbuda. Denuncian un prolongado silencio de la policía, órdenes judiciales ignoradas y fallos en la comunicación que agravan su sufrimiento. Los testimonios revelan deficiencias en el acompañamiento a las familias, especialmente en la información recibida por vías no oficiales. Las familias exigen cambios inmediatos para proteger mejor a los jóvenes y fortalecer la coordinación entre las instituciones.